Concertista del silencio
De una u otra manera, nuestra percepción acaba cuando despertamos. Tras largos e interminables días de elucubraciones atemporales, decido participar en un nuevo proyecto personal: la disociación de mi voluntad. Es una constante el sentimiento de culpa que tengo, y he notado que es directamente proporcional al quebrantamiento de mi voluntad. Ídem.






