Un pedazo de mundo reconstruyéndose

Me siento tan laxo, me siento moiré

Conmiseración

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-Oye!-, gritó despavorida, sin siquiera tratar de despegarse de su lado, -un momento mas y nos vamos!- y luego un silencio. Un silencio mortal. Eterno, aplastante. No se escuchó nada más, en varias horas. -Que fue lo que me dijo?- me preguntaba una y otra vez, y no tenia respuesta.
Luego de varias semanas de silencio y calma, llegue a la conclusión que no podía mover el cuello. Es un poco molesto tener que admitir que las funciones motoras van desvaneciéndose, sobre todo si se tiene parkinson. -otra ves con eso!- las ideas de autodestrucción vuelven a su cabeza una otra vez. -Deja de alucinar con esas huevadas!- me decía, y luego despertaba de ese sueño largo y sinuoso que es el ser hipocondríaco. Dejar de Atormentarte debes, me decía mi yoda personal, y entonces fue que, así, de repente recordé porque había gritado tan alto, en esa misma noche lluviosa, una sombra llego derrapando del sur, una sombra que aumentaba su tamaño a medida que avanzaba entre la tormenta, era mi miedo! que, habiendo tomado forma de auto, trataba de embestirnos y aplastarnos.
Por suerte cuando todo se oscureció, había despertado. Era solo un sueño.

 

Escrito por tonyo3000

20, Mayo 2008 a 9:48 pm

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