La Exageración de la nada
Seguro has comenzado a leer este texto esperando hallar conmiseración y mucha auto lástima, y la verdad es que no puedes estar más lejos de la realidad. Me jode todo, desde levantarme para prender la luz o apagarla, o si quiera levantar las nalgas para buscar el control remoto hundido al fondo en el sofá. Mientras escribo esto, recorro el filo de uno de mis dedos, tratando de buscar una cutícula que comer, pues quien no se ha comido una cutícula muy crecida o débil?






